Maderas para techos y revestimientos


Tratamientos para conservar maderas todo un siglo

Un Valor Agregado

 

Entre los tratamientos necesarios para que la madera dure más de 100 años, se destacan el ignífugo, el insecticida y bactericida y los acabados superficiales o de embellecimiento.

 

La preservación de madera es de interés general. Las personas que trabajan la madera (desde quien la corta, el mayorista que la distribuye o el que la trabaja), deben aprender a reconocer y explotar el valor agregado que se obtiene al preservarla. El común de los industriales prefieren decir que trabajan con maderas muy duras que no son atacadas por insectos, cuando en realidad tienen mayor valor decirle al cliente que le ofrecen garantía porque su mueble ha sido preservado con determinado producto. De hecho el valor de la inmunización representa menos de 1 por ciento del costo del mueble y el tiempo empleado en el proceso es mínimo.

 

Del mito a la realidad

 

Existen muchos preconceptos sobre la preservación de la madera. Se suele pensar que las maderas duras no son atacadas por insectos. Esto no es verdad, ya que precisamente la madera está compuesta de celulosa que es un homopolisacárido que se encuentra en mayor proporción en la madera y que es la fuente de alimentación para estos organismos vivientes, por lo tanto los insectos estarán en la búsqueda de madera para su sustento sin importar el grado de humedad que tenga.

Otro concepto es que la madera, al ser secada en estufa u horno queda inmunizada. Se debe recordar que el secado elimina los insectos presentes debido a las altas temperaturas, pero no la inmuniza. Esto quiere decir que puede ser atacada por insectos en cualquier momento.

Los insectos que atacan a la madera lo hacen desde que está en el árbol, cuando es trozada con altos contenidos de humedad o posteriormente cuando fue secada. De ahí que la preservación de la madera sea de vital importancia para darle una larga vida. Es importante resaltar que el tiempo que dure el producto protegiendo la madera depende de la cantidad del químico, el método de aplicación y el solvente utilizado. En el argon de los fabricantes de productos químicos este concepto se llama residualidad.

 

Diferentes productos, diferentes maderas.

 

Los fabricantes de productos para la madera someten el químico a duras pruebas de laboratorio y campo para saber si su producto puede o no ser vendido como preservador. Las pruebas en el laboratorio van a confirmar la afinidad del químico con la madera para que, con el correr del tiempo este no se salga del poro de la madera. En las pruebas de campo la madera es rociada con el producto químico para después ser colocada directamente en contacto con el suelo, enterrándola, y así observar cual es su durabilidad.

Si bien es cierto que las maderas duras (aquellas que poseen una densidad por encima del 0.5) son más fuertes y resistentes al ataque de insectos, estas también son susceptibles a ser atacadas en cualquier estado de su vida o con el paso de los años.

 

Factores a tener en cuenta

 

Son varios los factores a considerar cuando se va a aplicar un preservador de madera y de los cuales depende cuanto puede durar la protección de la misma.

El principal factor es la humedad. Existe una relación inversa que a mayor cantidad de humedad, menor cantidad de penetración de los preservadores de la madera. Se recomienda simples trabajar con el porcentaje de humedad menor al 20% para así asegurar que el producto penetre y se instale en las paredes celulares.

Otro factor influyente es la cantidad de químico que se le coloque a la madera, entre más producto se use mejor será la protección. En las etiquetas de los productos se habla de un rango de dosis, se recomienda en las aplicaciones manuales siempre utilizar la dosis más alta.

El tipo de madera también influye en la correcta inmunización. Las maderas blandas como el pino sn fáciles de tratar mientras que las duras que presentan problemas anatómicos, debido a que sus tejidos celulares están entrecruzados unos con otros, haciendo más difícil que el producto fluya dentro de ellos. Para esto se recomienda lo siguiente: los productos concentrados pueden disolverse en agua al tratar maderas del tipo blandas mientras que, para las duras los productos se deben disolver en derivados del petróleo, asegurando e incrementando así la retención del preservador de la madera.

 

Insecticidas y bactericidas

 

Para prevenir la acción de los agentes que trabajan sobre la madera, tanto físicos –erosión, agua, polución, radiación solar- como biológicos –insectos, hongos y bacterias- existen en el mercado compuestos que , de acuerdo al poder residual y el grado de penetración y toxicidad, evitan su ataque. Es de destacar, que todos los productos que se comercializan debe, para asegurar protección y resultados, estar inscriptos en el Senasa. El tipo de tratamiento depende de la especie vegetal, del grado de humedad, de la forma de secado, de la presentación, y si es un piso para exterior o interior.

 

El tratamiento ignífugo

 

Los códigos más exigentes especifican en sus normas el uso de tratamientos ignífugos en maderas blandas. Y las licitaciones públicas actuales lo están incorporando, lo cual es muy importante para la toma de conciencia y decisiones.

En los pisos, se debe aplicar la misma materia prima que usan los trajes antiflama, ya sea a través del pincelado, inmersión o autoclave. El tratamiento se realiza con sal hidrosoluble, que para garantizar efectividad se coloca siempre sobre madera virgen.

 

Por la seguridad

 

El tema de las patologías no es tan pertinente a la madera como la falta de conocimiento de los profesionales del sector y de las empresas, que en el afán de comercializar sustituyen las especies, olvidando que cada una de ellas es idónea a una función y un uso determinado. Por eso, las sillas, las guitarras y los palos de golf se fabrican con varios tipos de madera, y no con uno solo. La vida útil de un piso de madera comienza con la elección de una buena especie, con un proceso de fabricación garantizado y termina con su correcta colocación. Para evitar tragedias lamentables, se debe usar madera tratada, sea en pisos, estructuras o revestimientos. Lo recomiendan los químicos, los aserraderos, los profesionales, las empresas del sector, y todo habitante que pise suelo de madera argentino. La experiencia dice que las grandes obras eligen la madera por seguridad frente al incendio.

(Los datos para elaborar esta nota fueron aportados por el Ing. Llanos Gazia).

Fuente: Revista arGentinaFORESTAL N°38.-

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